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Kathryn Perkinson Introducción "Cuando yo era muchacho, recuerdo haber visto al mundo entero pasar ante los ojos de mi imaginación. Un buen día me escapé del aburrido pueblo en que vivía y, volteando las páginas de un libro muy bonito, viajé por toda Francia acompañado por otros dos muchachos de mi edad llamados André y Julien. En otra ocasión, en compañía de Don Quijote y Sancho, vi las llanuras de Castilla iluminadas por un sol ardiente, anduve por sus caminos polvorientos y visité sus posadas llenas de aventura. En mi imaginación, vi islas desiertas y auroras boreales reflejadas en el mar. En Africa visité el país de los pigmeos y no me pareció extraño porque anteriormente había visitado Liliput. Viví en la choza descrita en Uncle Tom's Cabin y cultivé caña de azúcar con los esclavos. Como el Barón de Münchausen, até una cuerda al cuarto creciente de la Luna para deslizarme por ella hasta la Tierra, y como no era suficientemente larga, le corté un tramo superior y se lo até al extremo inferior para completarla. Con Jules Verne viajé por todas partes y vi el fondo del mar. Es así, durante la etapa más temprana e impresionable de la niñez, que se forja el país universal de los niños. Es una etapa de la vida en que las rivalidades sólo obran en la diversidad de imágenes y de colores. Los cuentos maravillosos se complementan en perfecta armonía, sin hacerse mal unos a otros. Todo es paz y unión."
Paul Hazard
Cómo estimular el interés de los niños Ayudar a sus hijos a disfrutar de la lectura es una de las cosas más importantes que Ud. puede hacer como padre de familia, y es algo que justificará ampliamente el tiempo y el esfuerzo que Ud. le dedique. Los ninos a prenden a leer en la escuela; sin embargo, con frecuencia asocian la lectura con el trabajo más que con el placer. Como resultado, pierden el deseo de leer. Ese deseo--esa combinación de curiosidad y de interés--es precisamente la clave de saber utilizar la lectura y otros conocimientos relacionados con ella. La méjor manera de enseñar a sus hijos a amar los libros y la lectura es leerles en voz alta, y mientras más temprano Ud. comience a hacerlo, mejor será. Aun los bebés de pocos meses de edad pueden mirar ilustraciones, escuchar su voz y voltear páginas de cárton. Dé importancia especial al tiempo que dedica para tomar a sus hijos en los brazos y compartir con ellos el placer de leer un cuento, lejos de las distracciones que ocasion la televisión y el teléfono. Ud. probablemente se sorprenderá al darse cuenta que un libro para ninos bien escrito a menudo le proporcionará tanto placer a Ud. como a sus hijos. Cuando sus hijos aprendan a leer, no abandone la costumbre de leerles en voz alta. Aliéntelos para que le lean ellos a Ud. de vez en cuando. Compartiendo con Ud. el placer de leer, sus hijos sequirán aumentando su interés su gusto por la lectura. El mero hecho de tener libros, revistas y periódicos en su casa contribuirá a que sus hijos los consideren parte de su vida diaria. El ejemplo que Ud. les dé, leyendo con frecuencia y disfrutando del tiempo que dedique a leer, fomentara la actitud de sus hijos hacia la lectura. Mientras sus hijos estén todavia muy pequeños, es una buena idea empezar a formarles una biblioteca en el hogar, aunque no ocupe más que un par de estantes. No olvide separar algunos libros que los chiquitines puedan usar a su gusto. Considere la posibilidad de adquirir algunos libros particularmente durables para los bebés y escoja libros con portada de cartón, o de material plástico, para los niños mayores que aún no sepan cuidar bien los libros más caros. Permitir que los niños toquen, huelan y prueben el sabor de los libros contribuye a desarrollar el amor por la lectura. A la larga, la forma en que Ud. trata los libros influirá en la manera en que sus hijos los traten. Los niños imitan; por consiguiente, si notan que a Ud. le gusta leer y que trata los libros con cuidado y respeto, ellos probablemente, a la haran lo mismo. Cuando lea en voz alta con sus hijos, escoja libros, que agraden a todo el mundo. Si un libro resulta aburrido, déjelo y busque otro que sea interesante. Sin embargo, existen tantos libros para niños que seleccionar los mejores puede parecer muy difícil. Una forma de hacerlo es seleccionando libros que hayan sido premiados. La Asociación Norteamericana de Bibliotecas confiere anualmente dos premios bien conocidos a los libros para niños: la Medalla Caldecott, otorgada por la calidad de las ilustraciones, y la Medalla Newberry, otorgada por la calidad del libro. Estos premios son un buen indice de la calidad del libro, pero sólo se confieren a dos de los casi 2.500 libros para niños que se publican anualmente. Afortunadamente, existen muchas otras fuentes de ayuda. Por ejemplo, existen listas de libros recomendados por la Asociación Norteamericana de Bibliotecas y por la Biblioteca del Congreso, así como algunos libros excelentes que sirven de guía para los padres (véase la sección titulada "Para Más Información") . No obstante, la mejor ayuda es la que ofrece la biblioteca de su propio vecindario. Si Ud. no está al tanto de sus servicios, no deje de pedir ayuda. El bibliotecario encargado del departamento infantil está especialmente preparado para ayudarle a localizar libros específicos, libros que se prestan para leer en voz alta y libros sobre temas particularmente recomendados para grupos de ciertas edades específicas. La biblioteca también tiene muchas listas de libros, incluyendo algunas de las mencionadas y probablemente otras publicadas por la biblioteca misma. Además, la biblioteca de su localidad tiene revistas de crítica literaria especializadás en libros para niños, tales como las tituladas The Horn Book y Booklist. Estas revistas le proporcionarán una idea de los nuevos libros publicados y los que vale la pena examinar. Ningún otro placer iguala al de hojear la enorme cantidad de libros que hay en la biblioteca hasta encontrar los que les interesan a Ud. y a sus hijos. Si tiene hijos de edad escolar, recuerde que la biblioteca de la escuela es una fuente excelente de muchos materiales de lectura y que el bibliotecario encargado sabe mucho sobre los libros para niños. Anime a sus hijos a traer a casa libros de la biblioteca de la escuela, tanto por placer como para ayudarse en sus estudios. Cuando Ud. vaya a la biblioteca Tan pronto como sea posible, es buena idea incluir a los niños--aun a los pequeños--en sus visitas semanales a la biblioteca. Las bibliotecas generalmente están abiertas por la noche, y la mayoría de ellas le dan una tarjeta a cualquier niño que sepa escribir su nombre, siempre y cuando uno de sus padres dé su firma como garantfía. Asegúrese de que sus hijos obtengan sus propias tarjetas de biblioteca tan pronto como sea posible para que puedan sacar sus propios libros cuando lo deseen. También es buena idea animar a sus hijos a pedir ellos mismos la ayuda que necesiten para encontrar un libro o un material específico en la biblioteca. Sin embargo, recuerde que la responsabilidad del bibliotecario consiste en ofrecer opciones, no en decidir qué libros sus hijos deben leer. Esa decisión la debe tomar Ud. Por lo tanto, por cooperativo y bien preparado que sea el bibliotecario, es muy importante que Ud. participe en la selección y la lectura de los libros junto con sus hijos. Aunque las bibliotecas públicas desean atraer a los niños y generalmente tienen departamentos especiales para ellos, existen ciertas reglas de conducta, dictadas por el sentido común, que los padres deben recalcar a sus hijos: Los libros de la biblioteca son propiedad del público y deben tratarse con cuidado. Asegúrese de que tanto Ud. como sus hijos conozcan los reglamentos de la biblioteca en cuanto al plazo autorizado para sacar los libros y a las multas que se imponen por devolverlos tarde. Explíqueles a sus hijos que la biblioteca existe para el beneficio
de toda la comunidad y que deben tener consideración por las necesidades
de los demás.
Cuando sus hijos vayan solos a la biblioteca Recientemente, se ha producido un aumento espectacular en el número de estudiantes de escuela primaria--y aun de niños de edad preescolar--que van solos a la biblioteca. Con frecuencia, los padres que trabajan mandan a sus hijos a la biblioteca al salir de la escuela para que preparen sus tareas, hasta que ellos puedan recogerlos algunas horas más tarde. Esta tendencia ha ocasionado ciertas situaciones lamentables. Por ejemplo, a la hora de cerrar la biblioteca, algunos ninos se han encontrado solos en barrios peligrosos porque sus padres se han demorado en venir a buscarlos. Además, los niños que pasan mucho tiempo en las bibliotecas públicas sin estar supervisados pueden molestar a los demâs que usan la biblioteca. Se han dado casos de niños hambrientos, cansados o inquietos que han alborotado, incomodado la tranquilidad y a veces han causado destrucción en las bibliotecas. Por eso muchas bibliotecas públicas han establecido ciertas reglas para los niños que pasan demasiado tiempo en ellas sin supervisión, particularmente cuando surgen problemas de sequridad o de responsabilidad civil. Las reglas establecidas por las diversas bibliotecas varian considerablemente. Si Ud. tiene alguna pregunta, pregunte a un empleado de su biblioteca. Los niños de edad preescolar que van a la biblioteca deben estar siempre acompañados por una persona mayor o un adolescente. A continuación se ofrecen algunas sugerencias para los padres de niños de edad más avanzada que van a la biblioteca: Recuerde que la biblioteca es un edificio público. Los bibliotecarios están ocupados y no tienen tiempo de supervisar a sus hijos. Enseñe a sus hijos cómo conducirse en público y con personas extrañas, cómo distinguir las situaciones peligrosas y cómo conducirse cuando se sienten amenazados. Determine si sus hijos se sienten tranquilos cuando Ud. los deja solos en la biblioteca por largo tiempo. Si sus hijos van directamente a la biblioteca al salir de la escuela, ¿necesitan comer algo?, ¿necesitan algún desahogo físico o social antes de ir? Enseñe a sus hijos a ser considerados con los demás que usan la biblioteca. Vaya siempre a buscar a sus hijos por lo menos 30 minutos antes de la hora de cerrar la biblioteca. En caso de demora, asegúrese de que sus hijos tengan otro plan, por ejemplo llamar a un vecino que los lleve a su casa. El objeto de todas estas reglas y sugerencias es proteger a los niños, no desalentarlos de ir a la biblioteca. Los niños son bienvenidos en las bibliotecas. Los servicios de la biblioteca Entonces, ¿qué puede Ud. esperar cuando lleva a sus hijos a la biblioteca? Mucho depende, desde luego, de las edades de sus hijos y de los recursos que tenga la biblioteca pública de su localidad. La mejor manera de informarse es visitar la biblioteca de su comunidad para enterarse de lo que puede ofrecerle. A pesar de la gran variedad de programas que ofrecen las bibliotecas del país, existen ciertos elementos comunes que caracterizan la mayoría de los servicios para niños y ciertas tendencias generales que tipifican los nuevos programas. Para los niños de edad preescolar Hasta hace muy poco, las bibliotecas tenían poco o nada que ofrecer a los niños menores de tres años de edad; sin embargo, durante los últimos anos un mayor número de bibliotecas ha venido ofreciendo programas para la infancia. "Alcánzelos en la Cuna" es el nombre de un programa muy popular iniciado en la Florida que tipifica ese esfuerzo. Las bibliotecas de todo el país lo están imitando. Los padres de recién nacidos reciben paquetes de información bibliotecaria en los hospitales y en los centros de adopción y aun en sus classes prenatales. Estos paquetes generalmente contienen información sobre cómo estimular el desarrollo del lenguaje mediante juegos, canciones y demás actividades. También incluyen listas de libros para bebés, libros sobre la crianza de niños y, desde luego, la dirección de la biblioteca de la localidad y las horas en que está abierta. Si en su localidad no hay un programa como éste y Ud. desea obtener un paquete de información, pida ayuda al bibliotecario de la biblioteca más cercana. Un pequeño número de bibliotecas invita a los padres a traer a sus hijos--por jóvenes que sean--a la biblioteca y a participar en programas especiales, tales como programas nocturnos de narración de cuentos para padres e hijos. En esos programas, los padres pueden aprender juegos manuales, canciones, rimas y otras actividades que pueden utilizar en sus propias casas para distraer a sus bebés y estimular su desarrollo. Muchas bibliotecas están instituyendo programas para ninos de 18 a 36 meses de edad. En estos casos, como en los anteriores, padres e hijos participan juntos en actividades que pueden incluir lectura en voz alta, narración de cuentos, juegos manuales, rimas y canciones. Dado que ésta es una edad muy importante para el desarrollo del lenguaje, el valor de esas actividades consiste tanto en enseñar a los padres o encargados de los niños a estimular y alentar su desarrollo como en entretenerlos. A los niños de 3 a 5 años de edad generalmente les gustan las actividades en grupo. Por lo tanto, muchas bibliotecas patrocinan programas para niños de esa edad que no requieren la presencia de los padres. Las actividades más corrientes incluyen lectura en voz alta, narración de cuentos, proyección de películas y programas de marionetas, de artes y artesanías y de lectura. Los programas de lectura a menudo incluyen algún tipo de premio--tal como un certificado o un libro--para los niños que leen un número determinado de libros o que escuchan su narración. También debemos mencionar que hoy día muchas bibliotecas ofrecen programas especiales para preparar a las personas que se dedican a cuidar niños e incluso invitan a grupos numerosos de niños de jardines infantiles a asistir a programas especiales, tales como los programas de narración de cuentos o de lectura en voz alta. Si Ud. tiene hijos en un jardin infantil, pídele a los encargados que consulten con la biblioteca pública de la localidad sobre cómo planear esas actividades. Conocimiento de libros y de la lectura en voz alta debe formar parte de las actividades del jardín, y la biblioteca pública está mejor preparada que nadie para preparar y enriquecer esos programas. Los tipos de materiales que las bibliotecas prestan a los niños menores de 5 años de edad varían de una biblioteca a otra. No obstante, todas las bibliotecas prestan libros--libros encuadernados, libros con páginas de cartón, libros de ilustraciones y, con frecuencia, libros de tela, libros con portada de cartón y revistas. La variedad de temas es enorme: abarca desde ilustraciones de los diversos colores para los bebés hasta principios de ir en bicicleta, y desde Bambi hasta la manera de preservar insectos en jarros de vidrio. Cuando sus hijos le presenten interminables series de preguntas, tales como ¿de dónde vine? o ¿por qué es azul el cielo? lo más probable es que la biblioteca tiene un libro con respuestas que estén a su alcance. Por otra parte, si sus hijos expresan interés en un tema favorito--trátese de brontosaurios o de burros--Ud. encontrará en la biblioteca una gran variedad de libros que los fascinarán. Además, casi todas las bibliotecas ofrecen grabaciones de cuentos y de canciones en cassettes de sonido para ninos. Muchas bibliotecas también ofrecen cassettes, videocintas, paquetes de libros y cassettes y hasta marionetas y juguetes educativos. Averigüe lo que ofrece la biblioteca de su localidad. Tanto Ud. como sus hijos probablemente quedarán agradablemente sorprendidos, y lo único que les costará será un poco de tiempo. Para los niños de edad escolar Para los niños que comienzan sus estudios, la biblioteca adquiere nueva importancia. Además de ser un lugar de recreo, la biblioteca se convierte en una fuente de información que los niños utilizan en la preparación de sus tareas. Esta nueva función de la biblioteca generalmente no disminuye de ninguna manera su importancia como fuente de placer. La mayoría de las bibliotecas ofrecen muchos programas organizados para el placer de los niños. Para los estudiantes de escuela primaria, se ofrecen programas parecidos a los de lectura en voz alta y narración de cuentos que a menudo incluyen charlas y presentaciones por los mismos niños, así como programas de lectura durante los meses de verano. Para los estudiantes de escuela intermedia también pueden ofrecerse charlas sobre libros, programas de lectura durante los meses de verano, seminarios sobre la escritura creativa, grupos de teatro y lectura de poemas. No obstante, los libros siguen siendo la atracción principal. El período entre los 7 y los 9 años de edad es particularmente importante en el desarrollo de los ninos. Normalmente, durante ese período los niños progresan de simplemente escuchar sonidos y hojear libros de ilustraciones a leer independientemente para su propio placer y para preparar sus tareas. La manera en que los niños consigen dar este paso satisfactoriamente es un factor determinante para el resto de sus vidas. Es sumamente importante encontrar libros bien escritos para sus hijos durante esa etapa de su vida. Un cuento que causa risa o curiosidad les proporciona la motivación que necesitan para leer, por difícil que sea para ellos la lectura. La biblioteca pública de su localidad tiene muchísimos libros de ese tipo, y el bibliotecario encargado del departamento de niños tiene la preparación necesaria para encontrarlos. Además, la biblioteca ofrece cada vez más libros educativos. ¿,Desea saber como excavar huesos de dinosaurios o investigar lo que se sabe sobre los diversos pueblos del mundo? Existen buenos libros que fascinarán hasta a los lectores principiantes. Lo ideal es que el sentido de maravilla y de curiosidad que impulsa a los niños a hacer preguntas constantemente continúe a medida que ellos crezcan. Estimúlelos a buscar respuestas a sus propias preguntas en diccionarios, enciclopedias, atlases y almanaques. Estos libros son fuentes de información que Ud. tal vez desee agregar a la biblioteca de su propio hogar. Aun si lo hace, recuerde que la biblioteca de su localidad tiene una selección más amplia y un mayor número de materiales sobre temas específicos y que el bibliotecario se complacerá en ayudar a sus hijos a aprender a usarlos. No olvide que la biblioteca de la escuela es una valiosa fuente de información y de adquirir conocimientos, parecida a la biblioteca pública de la comunidad. De hecho, muchas escuelas y bibliotecas públicas se asocian para ofrecer programas para niños. Por ejemplo, una escuela puede invitar a los empleados de la biblioteca pública de la localidad a presentar charlas sobre libros o a repartir tarjetas de biblioteca a los niños. En las escuelas primarias e intermedias, sus hijos recibirán tareas que los obligarán a aprender a usar la biblioteca. La enseñanza del uso de la biblioteca es, por cierto, parte del curso de estudios de la escuela. Cuando visite la escuela de sus hijos, pase por la biblioteca, conozca al bibliotecario y familiarícese con los muchos sus hijos da una venta de libros, aproveche la oportunidad de participar en ella. Probablemente se le invitará a ayudar a recoger, presentar, comprar y vender libros para niños. Esta actividad ofrece una excelente oportunidad para ampliar sus conocimientos sobre la literatura para niños. A menudo los estudiantes solicitan la ayuda de sus padres en la preparación de tareas que requieren el uso de la biblioteca, y a menudo los padres gradualmente se hacen responsables del trabajo y preparan ellos mismos los informes que se dan a sus hijos. A la larga, eso no beneficia a nadie. Sin embargo, hay varias cosas que Ud. puede hacer para ayudar a sus hijos con las tareas que requieren el uso de la biblioteca: Haga a sus hijos preguntas relacionadas con la tarea y estimûlelos a hacer preguntas a sus profesores. Eso ayuda a los niños a aclarar los requisitos de la tarea. Ayúdelos a identificar las distintas partes del tema que deben investigar o a considerarlo como parte de otro tema mós amplio (por ejemplo, los brontosaurios constituyen un subgrupo de los dinosaurios, y éstos forman un subgrupo de los animales extintos). Estas clasificaciones ayudarán a sus hijos a identificar materiales que resulten útiles. Sugiera a sus hijos que busquen el tema que investigan en el catálogo, en las guías de revistas y en los libros de consulta de la biblioteca. El bibliotecario los dirigirá y los ayudará a orientarse. Asegúrese de que sus hijos sepan cómo utilizar las tablas de materias y los índices. Sugiérales que comiencen por uno de los puntos generales del tema y que se preparen para consultar más de una fuente de información. Ayúdelos a dividir sus tareas en segmentos lógicos y a evitar los pánicos de última hora fijando fechas para terminar cada una de las partes del trabajo. Déles suficiente tiempo para conseguir los materiales que necesitan. Ayúdelos a determinar si la biblioteca de la comunidad posee los recursos que necesitan o si deben consultar otras fuentes de información. Aliente a sus hijos a pedir ayuda al bibliotecario para encontrar los materiales que necesitan y deje que los pidan ellos mismos. Estimúlelos, aconséjelos y llévelos a la biblioteca si necesitan transporte, pero no caiga en la tentación de hacer el trabajo que se les ha dado. Deje que ellos tomen responsabilidad por la investigación y la preparación de los informes. Es la única forma en que adquirirán los conocimientos que necesitan para saber utilizar la biblioteca durante el resto de la vida. En muchas regiones del país las bibliotecas ofrecen servicios especiales para ayudar a los estudiantes con sus tareas, tales como líneas telefónicas especiales para ayudar a los estudiantes a preparar sus tareas y cursillos sobre la preparación de informes escolares. Averigüe lo que ofrece la biblioteca pública de su localidad. Uno de los servicios más importantes y que con mayor frecuencia ofrecen las bibliotecas a los niños de edad escolar es el programa de lectura durante los meses de verano. Recientes investigaciones han demostrado que los niños que participan en estos programas comienzan el año escolar con conocimientos de lectura mejor desarrollados que los que no participan. Por consiguiente, aliente a sus hijos a participar en estos programas, particularmente si tienen alguna dificultad para leer. Cada día se reconoce más y más que las deficiencias de lectura y el analfabetismo son obstáculos enormes que impiden a muchos jóvenes triunfar en la vida. Es claro que mientras más ayuda reciban los niños para aprender a leer, y mientras más temprano la reciban, mejor será. El creciente número de programas de computadoras en las bibliotecas públicas tiene interés especial para los niños. Puesto que los niños generalmente se interesan más que sus padres en las computadoras y tienen mayor facilidad para utilizarlas, estas máquinas se encuentran a menudo en los departamentos de niños de las bibliotecas, así como en los departamentos de adultos. Muchas bibliotecas públicas ofrecen cursos de lenguajes de computadoras, programación, gráficas, etc., para los niños. Asegúrese de que sus hijos--especialmente los adolescentes--sepan lo que ofrece la biblioteca pública de su localidad. Para los adolescentes Los adolescentes, desde luego, son más independientes que los niños más jòvenes; por consiguiente, sus padres deben desempeñar un papel algo distinto para ayudarlos a utilizar la biblioteca y estimularlos a leer por placer. Probablemente, la mejor forma en que los padres pueden ayudarlos es asegurándose que estén enterados de los programas que se ofrecen y dándoles el ejemplo de visitar la biblioteca y de leer. No existe ninguna categoría específica de libros especialmente para adolescentes o para adultos jóvenes, aunque sí existen muchas novelas escritas especialmente para los de esa edad, generalmente publicadas en libros con portada de cartón. Algunas bibliotecas tienen secciones especiales para jóvenes de esta edad; otras incluyen materiales para adultos jóvenes en la colección para adultos. Los adolescentes generalmente seleccionan sus libros, especialmente los que necesitan para preparar sus tareas, en el departamento de libros para adultos. Por eso la lista de títulos que encuentran es smplia. Además de libros y revistas, muchas bibliotecas prestan cassettes de sonido y videocintas gratis. Algunas bibliotecas públicas han preparado programas especiales para adolescentes con el propósito de ayudarlos a hacer la transición a la vida de adultos. Por ejemplo, algunas bibliotecas tienen asistentes jóvenes que se ocupan de asegurar que los programas y los materiales estén en su lugar. Algunas bibliotecas publican críticas literarias escritas por adolescentes o ayudan a los jóvenes de la comunidad a publicar sus propios boletines informativos y revistas. Muchas bibliotecas emplean adolescentes para ayudar en los programas para niños más jóvenes, como tutores de los participantes en los programas de lectura durante el verano y para organizar programas de marionetas y de artesanías, contar cuentos y presentar obras de teatro. Además, las bibliotecas a menudo ofrecen oportunidades de empleo a tiempo parcial, tanto de voluntarios como con pago, a adolescentes que se encargan de recibir los libros que devuelve el público y de regresar materiales a los estantes. Por último, la biblioteca pública de su localidad puede ayudar a los jóvenes que buscan información sobre cuestiones muy importantes y personales. La biblioteca ofrece información sobre el planeamiento de los estudios y de las carreras profesionales, incluyendo la selección de una universidad y la forma de obtener ayuda económica para cursar estudios universitarios. Muchas bibliotecas distribuyen materiales educativos sobre las drogas y el alcohol, tanto para él uso de los padres como para el de sus hijos. Muchas otras bibliotecas se encargan de remitir casos a otros servicios comunitarios, tales como los centros de asesoramiento y las oficinas que se ocupan de los niños que abandonan el hogar--y las bibliotecas siempre ofrecen libros en abundancia. Servicios para los niños que tienen necesidades especiales Si sus hijos poseen dones y talentos especiales, Ud. probablemente consideraró que ayudarlos a utilizar la biblioteca ofrece beneficios y presenta desafíos extraordinarios. A los niños que tienen talentos especiales generalmente les gusta la lectura y desean aprender a leer independientemente y a usar materiales más difíciles a edades más tempranas. Tienden a poseer un alto nivel de curiosidad intelectual y a buscar respuestas a preguntas que abarcan una gran diversidad de temas, de manera que necesitan tener a su disposición muchas fuentes de información complejas. La biblioteca pública puede ser un "laboratorio de aprendizaje" para estos niños, y ellos con frecuencia son capaces de utilizar sus recursos con relativamente poca ayuda. Sin embargo, si Ud. desea consejos específicos para sus hijos dotados de talentos especiales, no deje de pedirle sugerencias al bibliotecario. Consulte también con el bibliotecario de la escuela. Generalmente, este persona coopera con los maestros en la preparación de los cursos de estudio y puede recomendarle materiales de lectura suplementarios . Si sus hijos sufren de alguna incapacidad, no deje por eso de presentarles el mundo de los libros que contiene la biblioteca de su comunidad. La Ley para Norteamericanos Incapacitados, que entra en vigor a principios de 1992, exige que las instalaciones y los servicios que son utilizados regularmente por el público sean accesibles a los 43 millones de norteamericanos que son sordos o ciegos que están confinados en sillas de ruedas o que se encuentran de alguna otra manera física o mentalmente incapacitados. Aun antes de promulgarse esta ley, en la mayoría de las bibliotecas públicas se habían eliminado las barreras a las personas físicamente incapacitadas y muchas ofrecían programas especialmente diseñados para servir a la gente, incluso a los pequeños, a los inválidos, los sordos, ciegos, o físicamente impedidos. Los servicios bibliotecarios ofrecidos a los niños que tienen dificultades en aprender son muy distintos a los que se ofrecen a los que sufren de retraso mental. Para informarse sobre los programas que se ofrecen en su localidad, lo mejor es dirigirse a la biblioteca pública más cercana. Si los programas que ofrece la biblioteca no responden a las necesidades especiales de sus hijos, el bibliotecario probablemente pueda enviarlo a otras bibliotecas de la región que ofrezcan los servicios necesarios, o tal vez Ud., con la ayuda de los empleados de la biblioteca, pueda satisfacer las necesidades de sus hijos. Pregunte si los bibliotecarios se han communicado con la Association for Library Service to Children/American Library Association, 50 East Huron Street, Chicago, Illinois 60611 (1-800-545-2433). Aquella organizacion puede assistir a los bibliotecarios quienes tratan de mejorar servicios para jovenes quienes tienen dificultad en aprender. Dado que hoy día más retrasados mentales viven en medio de la comunidad y no en las instituciones donde se acostumbraba tenerlos, más bibliotecas públicas se están esforzando por incluirlos en sus programas. Algunas ciudades tienen magníficos programas, tales como programas de charlas sobre libros y de narración de cuentos, que han sido preparados cuidadosamente para atender los intereses y niveles de desarrollo de los niños que sufren de retraso mental. Además, existen listas de libros para la enseñanza de esos niños. Si en su comunidad no existe ese tipo de servicio, diríjase al capítulo local de la Asociación para Ciudadanos con Retraso Mental, al director de un hogar para retrasados mentales, a un profesor de educación especial o a la biblioteca del estado en que Ud. reside. Aunque es cierto que los jóvenes que sufren de incapacidades relacionadas con el desarrollo pueden necesitar ayuda especial, también es cierto que pueden beneficiarse de la lectura y del uso de recursos bibliotecarios. Por consiguiente, los esfuerzos especiales que Ud. haga por informar al personal de la biblioteca acerca de las necesidades y las aptitudes especiales de sus hijos serán muy justificados. Los niños sordos, naturalmente, tienen diferentes necesidades de comunicación. El ayudar a su niño sordo a leer y a utilizar los servicios de la biblioteca puede ser muy beneficioso y también muy estimulante. Averigüe en su biblioteca local o en la biblioteca del estado cuáles son los servicios especiales que se ofrecen en su localidad para niños que sufren de sordera. Muchas bibliotecas tienen personal que sabe comunicarse por señas o que ha sido entrenado para trabajar con personas sordas. Algunas ofrecen servicios de información y orientación mediante dispositivos de telecomunicación para sordos (conocidos por sus siglas en inglés TDD por Telecommunications Devices for the Deaf). Algunas hasta prestan los dispositivos TDD y también aparatos decifradores de subtítulos de televisión. Existen muchos servicios de biblioteca gratis para niños y adultos ciegos o con incapacidades fisicas. El Servicio Nacional de Bibliotecas (NLS) de la Biblioteca del Congreso ofrece la mayoría de esos servicios. El NLS ofrece, por conducto de una red nacional de bibliotecas regionales, servicios gratuitos en Braille y en libros grabados para las personas cuyas limitaciones visuales e incapacidades físicas les impiden leer, retener un libro en las manos o voltear las páginas o que hán sido certificado por un médico por una inabilidad de leer a causa de una disfunción orgánica. Ud. puede presentar una solicitud en nombre de sus hijos ante la biblioteca regional. Si experimenta alguna dificultad en localizar una biblioteca participante cerca de su hogar, solicite ayuda en la biblioteca pública de su localidad o escriba al NLS (véase la sección titulada "Para Más Información"). Aunque la colección de libros para adultos del NLS es más grande que la de niños, la colección para niños es extensa. Cuenta con cienes de obras para niños en Braille, en una combinación de texto impreso y Braille y en grabaciones en cassettes y en discos. La colección incluye libros de ilustraciones, novelas y libros educativos de diversos niveles de interés y de dificultad para niños de edad preescolar a escuela intermedia. Además, tiene revistas para niños e incluso materiales para la instrucción musical. El principio que guía los esfuerzos del NLS es que los niños ciegos o con incapacidades físicas tienen derecho a disfrutar de los mismos materiales de lectura que sus compañeros y amigos no incapacitados. El mismo principio se aplica a los servicios para adultos que ofrece el NLS, los cuales están también a la disposición de los adolescentes que saben leer a nivel de escuela secundaria y a niveles superiores. El Congreso ha autorizado al NLS a ofrecer únicamente libros populares. Si Ud. necesita libros de texto o materiales de consulta, diríjase al NLS en cuanto a otras fuentes de ayuda. El Servicio Nacional de Bibliotecas ofrece además una colección más pequeña de libros en español para niños y adultos narrados o escritos en Braille, en formas bilingües y en otros idiomas extranjeros (vea la sección "Para Mas Información" bajo materiales en español). Una nota final sobre los servicios para adultos Enseñar a sus hijos a disfrutar de la lectura y a desarrollar su mente es una excelente razón para llevarlos a la biblioteca regularmente. No obstante, las visitas a la biblioteca también tienen mucho que ofrecerle a Ud. Mientras sus hijos hojean los libros, asisten a un programa especial o preparan un informe para la escuela, aproveche la oportunidad para hojear Ud. mismo los libros. La biblioteca tiene muchos libros y revistas que le agradarán y le proporcionarán información. Si la biblioteca pública de su localidad no tiene el libro que Ud. desea, es muy probable que Ud. pueda obtenerlo en otra biblioteca--y no olvide los cassettes de sonido y las películas en videocintas que la biblioteca generalmente presta gratis. Cualquiera que sea la información que Ud. necesite, no olvide que la biblioteca pública puede tenerla. Si Ud. está planeando una compra importante, preparando su resumen de su trabajo o preguntándose si su automóvil nuevo es un "petardo," la biblioteca le ofrece muchos recursos que pueden ayudarlo. Ofrece revistas para el consumidor y guías para el comprador que comparan diversos productos y servicios y sugieren cómo comprar con prudencia y cómo, en caso de necesidad, presentar sus quejas eficazmente. También ofrece información sobre oportunidades de empleo a nivel regional y nacional, así como instrucciones para preparar y promover sus conocimientos y aptitudes de trabajo. En años recientes, las bibliotecas se han convertido en centros de distribución para las planillas de declaración de impuestos, y muchas bibliotecas ofrecen seminarios y otros tipos de ayuda gratuita para prepararlas. Hoy día la mayoría de las bibliotecas ofrecen servicios de información y de remisión de casos a otros servicios comunitarios, de manera que aun cuando no puedan prestarle la ayuda que Ud. necesita, lo orientarán en la debida dirección. ¿Necesita saber dónde inscribirse para votar, cómo entablar una demanda ante un tribunal para recuperar una pequeña suma de dinero, qué servicios de vivienda y otros servicios especiales se ofrecen en su comunidad? La lista de preguntas y datos que las bibliotecas pueden ofrecerle para ayudarlo es interminable. Además, las bibliotecas frecuentemente tienen tableros de información para las actividades comunitarias en los cuales se anuncian las actividades de los clubes de la localidad, los conciertos, los servicios de transporte, los cursos de estudio y los demás eventos locales. Si tiene alguna dificultad para encontrar lo que necesita, recuerde que el bibliotecario está allí para servirle y pídale ayuda. Muchas bibliotecas públicas también ofrecen hoy clases de alfabetización que pueden incluir el inglés como segundo idioma. También puede encontrar en la biblioteca clases que le ayuden a prepararse para un examen de equivalencia de escuela secundaria o para ganar créditos universitarios. Hay además un sinnúmero de clases menos formales sobre todo tipo de materias, desde jardinería o fotografía hasta computadoras y--la más estimulante de todas--sobre cómo criar niños. Para más información Materiales ofrecidos en inglés: Notable Children's Books. (Libros notables para niños). Esta lista, que es actualizada todos los años, sólo se puede obtener en cantidad (100 ejemplares por $24.00) de la American Library Association Graphics, 50 East Huron Street, Chicago, IL 60611. (Esta lista también puede obtenerse en la biblioteca pública local.) Books for Children. Libros seleccionados por la Biblioteca del Congreso por ser los mejores libros publicados recientemente para niños de edad preescolar a escuela intermedia. Envíe $1 a: Consumer Information Center, Department 101Y, Pueblo, CO 81009. The Horn Book. Se publica seis veces al año y contiene críticas, artículos y columnas especiales sobre los mejores libros para niños y adultos jóvenes recientemente publicados. Para obtener información, escriba a: The Horn Book, Inc., 14 Beacon Street, Boston, MA 02108-97ó5. Becoming a Nation of Readers: What Parents Can Do. Conclusiones de investigaciones recientemente realizadas y consejos prácticos sobre la forma de ayudar a sus hijos a convertirse en buenos lectores. Envíe 50 centavos a: Consumer Information Center, Department 408Y, Pueblo, CO 81009. La Asociación Internacional de Lectura (IRA) publica algunos folletos informativos para los padres. Las copias sueltas son gratuitas; también se distribuyen copias a granel a un costo mínimo. Para obtener los títulos e información sobre cómo hacer pedidos, escriba a: IRA, 800 Barksdale Road, PO Box 8139, Newark, DE 19714-8139. Reading Is Fundamental, Inc., publica algunos folletos para los padres, que cuestan 50 centavos cada uno. Para obtener los títulos, así como información sobre cómo hacer pedidos, escriba a: Reading Is Fundamental, Inc., Publications Department, Smithsonian Institution, 600 Maryland Avenue SW, Suite 500, Washington, DC 20024. Para obtener un paquete gratuito de información para niños o adultos, escriba a: The National Library Service for the Blind and Physically Handicapped, Library of Congress, Washington, DC 20524. Ademas, infórmese en la biblioteca pública de su localidad sobre: Listas de libros publicados por las bibliotecas locales o estatales. Colección Básica de Libros Infantiles en Español y Libros en Español para Niños y Adultos Jóvenes: Una Guía con Comentarios, por Isabel Schon (The Scarecrow Press, Inc.). Choosing Books for Children por Betsy Hearne. (Ediciones "Delacorte Press") A Parent's Guide to Children's Reading por Nancy Larrick. (Ediciones "Pocket Books") The New Read-Aloud Handbook por Jim Trelease. (Penguin Handbooks) For Read ing Out Loud por Margaret Kimmel y Elizabeth Segel. (Ediciones "DelVDelacorte Books") Materiales ofrecidos en español: Libros en Español para los Pequeños. Una lista preparada en 1990 por la Biblioteca Pública de New York, en la que figuran libros seleccionados en idioma español para niños pequeños y quienes que los cuidan. Incluye libros de ilustraciones, cuentos populares hispanos y cuentos de hadas, que demostraron ser favoritos entre los muy pequeños. Cada ejemplar de Libros en Español para los pequeños (que incluye una traducción al inglés) cuesta $5.00. Para los pedidos por correo, debe agregarse $1.00 para gastos y franqueo postal. Haga su pedido a: Office of Branch Libraries, The New York Library, 455 Fifth Avenue, New York, NY 10016 (teléfono: 212-340-0892). Para obtener información gratuita en español para niños y adultos, escriba a: National Library Service for the Blind and Physically Handicapped, Library of Congress, Washington, DC 20542. Asegúrese de especificar que desea que le envíen los materiales en español o bilingües. (También se ofrecen materiales en francés, portugués, italiano, alemán y otros idiomas extranjeros). La Asociación Internacional de Lectura (IRA por International Reading Association) también ofrece para los padres folletos en español. La IRA ofrece ejemplares individuales gratuitamente y cobra un costo mínimo por pedidos de cantidad. Por información sobre títulos y cómo efectuar los pedidos, escriba a: IRA, 800 Barksdale Road, PO Box 8139, Newark, DE 19714-4139. (Algunos folletos se ofrecen también en francés). ¿Que puede hacer para ayuda a sus hijos a aprender? Escuche lo que le dicen y preste atención a sus problemas;
Hágales cuentos sobre su familia; Limite la cantidad de tiempo que pasan frente al televisor; Tenga libros y otras lecturas en el hogar; Busque con ellos palabras en el diccionario; Foménteles a usar la enciclopedia; Comparta con ellos sus poemas y canciones favoritas; Llévelos a la biblioteca y permita que saquen su propias tarjetas de uso de la biblioteca; Cada vez que pueda, llévelos a museos y lugares históricos; Discuta con ellos las noticias del día; Vaya en exploraciones con ellos para que aprendan sobre plantas, animales y la geografía local; Provéales un lugar traquilo para estudiar; Repase sus tareas escolares; Vaya a conocer sus maestros en la escuela. Copyright Note This webpage is a copy of the public domain book, Cómo ayudar
a sus hijos a usar la biblioteca, published by the US Federal government.
The text from that book on this page is in the public domain. All
other information on this page (including the arrangment of the subject
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